Search

Recetas de Salud y Belleza

¿Sabías que el órgano más grande del cuerpo humano es la piel? La piel es un órgano que permite al ser humano sentir e interactuar con el medio, además de tener un papel importante en la regulación del calor y en la protección del organismo.

La piel está compuesta por capas: epidermis, dermis e hipodermis, que son diferentes en términos de estructura y función.

Como la piel es un órgano externo, que podemos ver y tocar, es en ella donde percibimos más fácilmente las señales del envejecimiento.

El envejecimiento es algo natural, es parte de la existencia del ser humano, sin embargo mantenerse bien, y con una apariencia jovial aún con el pasar de los años es el deseo de la mayor parte de las personas.

¿Por qué envejecemos?

El proceso de envejecimiento es causado por dos razones: los factores naturales, que hacen parte de la esencia del ser humano, ejemplo características genéticas y predisposiciones de cada individuo, como también por factores externos.
El envejecimiento por factores naturales es previsible y progresivo. Con el pasar del tiempo ocurre de forma suave, lenta y gradual.

Entre los factores externos que contribuyen al envejecimiento, el exceso de exposición al sol ciertamente es lo más peligroso por ser responsable del engrosamiento de la piel, aparición de arrugas, manchas y también de algunos tipos de cáncer de piel, además de causar quemaduras. Ocurre de forma más intensa en las regiones del cuerpo constantemente expuestas, como rostro, cuello, brazos y manos. Ese proceso es conocido como fotoenvejecimiento.

Otro factor externo importante es el estrés: este intensifica la producción de radicales libres y desequilibra el proceso de envejecimiento natural del organismo. La mala alimentación, el sedentarismo y el consumo de bebidas alcohólicas también aceleran el envejecimiento y perjudican la salud como un todo.

¿Cuáles son las marcas más comunes del envejecimiento?

Con el pasar del tiempo y con la acción del fotoenvejecimiento, la piel se torna más gruesa y pierde elasticidad. Primero aparecen las arrugas de expresión (dinámicas) y después las arrugas definitivas (estáticas), acompañadas de la flacidez de la piel.

Estas alteraciones pueden aparecer alrededor de los 30 años, considerándose el tipo de piel, la predisposición genética y el grado de exposición solar.

¿Cómo se forman las arrugas?

Las arrugas son marcas (no siempre deseadas) que aparecen con el envejecimiento de la piel. Existen básicamente dos tipos de arrugas faciales: las arrugas dinámicas y las arrugas estáticas.

Las arrugas dinámicas son aquellas causadas por la acción de los músculos faciales, visibles solamente con el rostro en movimiento (cuando reímos, lloramos o hacemos alguna expresión, por ejemplo). Como consecuencia de estas frecuentes contracciones, con el pasar del tiempo, surgen las líneas de expresión en la frente, alrededor de los ojos ("patas-de-gallo"), surcos entre las cejas. Estas son las arrugas dinámicas, también conocidas como arrugas de expresión.

Las estáticas son aquellas arrugas generalmente más profundas y permanentes, visibles con el rostro aún en reposo. Ellas definitivamente ya "marcaron" la piel. Son recurrentes del envejecimiento intrínseco en combinación con la acción de agentes externos (exposición al sol, viento, humo, contaminación), pero también pueden ser una evolución de las arrugas dinámicas no tratadas, que empeoran y se acentúan con el pasar del tiempo.

Los diferentes tipos de arrugas requieren diferentes tipos de tratamiento, consulte su medico especialista.

¿Se puede prevenir el envejecimiento?

Ya que no se puede influir en los factores genéticos, podemos ayudar a la piel controlando los factores externos que influencian su envejecimiento. El proceso de prevención tiene que empezar con una revisión de los propios hábitos y estilo de vida, seguido de una visita al médico que podrá dar orientación especializada para que la prevención sea realmente efectiva.

La prevención es aún el mejor camino para mantener la apariencia más joven y nadie mejor que un médico especialista para mostrar lo que realmente funciona. Existen diversos procedimientos y programas de tratamiento adecuados para cada tipo de piel y edad. ¡Pequeños cuidados pueden hacer una gran diferencia!